El día 9 de mayo la comunidad mundial, sobre todo Europa, celebra el 65 Aniversario de la derrota del fascismo hitleriano. Este gran evento siempre permanecerá en la memoria de la humanidad. Debemos recordar las lecciones de la historia, si queremos impedir que se repita la tragedia más grande del siglo XX que fue la Segunda Guerra Mundial.

La Gran Guerra Patria de 1941-1945 significó una dura prueba para el pueblo soviético. La lucha contra los invasores nazis alemanes fue desplegada a nivel nacional. En corto plazo se movilizaron todos los medios y recursos disponibles en el Estado, con el fin de organizar la adecuada resistencia al enemigo. Gracias al valor de los soldados soviéticos, al genio marcial de toda una pléyade extraordinariamente talentosa de jefes militares y a los esfuerzos de todo el pueblo, la Unión Soviética pudo hacer un aporte decisivo en la derrota contundente de la Alemania fascista.

Todos los años, el 9 de mayo se celebra en Rusia como el Día de la Victoria sobre la Alemania nazi que sigue siendo la fiesta más respetada en el país y se celebra de modo más solemne. Y no es casual, pues Hitler, que atacó la URSS en 1941, tenía previsto aniquilar la mayoría de la población de Rusia y convertir al resto en esclavos en aras de la raza superior. La defensa de su libertad, de la independencia y del derecho a la vida en la lucha contra el nazismo le costó grandes víctimas a nuestro pueblo. La Gran Guerra Patria (así llaman en Rusia la guerra contra la Alemania nazi), mundialmente conocida como Segunda Guerra Mundial, se llevó 27 millones de vidas de ciudadanos de la antigua URSS. La aplastante mayoría de los caídos correspondió a Rusia.

La tragedia de aquella contienda todavía sigue atrayendo la atención de historiadores, escritores, pintores y millones de simples ciudadanos de Rusia. En su avance hacia el Este las tropas hitlerianas se adentraron muchos miles de kilómetros en Rusia, pero los planes de la «guerra relámpago» no cuajaron en realidad. En el invierno de 1941, las tropas alemanas quedaron detenidas en los accesos a Moscú ( LA BATALLA DE MOSCU). Aquí fue donde por primera vez quedó desmentido el mito de la invencibilidad del ejército alemán. Después de llevarse ese chasco, Hitler movió sus hordas hacia el sureste donde lo esperaban dos derrotas demoledoras: primero, LA BATALLA DE STALINGRADO en el río Volga donde en las tenazas de acero cayeron cientos de miles de soldados, oficiales y generales hitlerianos. Después de eso hubo una gran BATALLA DE KURSK, donde las divisiones blindadas alemanas fueron derrotadas. Las encarnizadas batallas en los campos de combate y la dura resistencia de los guerrilleros en la retaguardia alemana hicieron que en 1944 las tropas alemanas abandonaran los territorios ocupados de Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Moldavia. El Ejército Soviético comenzó la operación de liberación de Europa. Al mismo tiempo, los aliados, los EE.UU. y Gran Bretaña, abrieron el segundo frente, lo que aproximó el fin de la guerra. Luego siguieron el encuentro de las tropas soviéticas y norteamericanas en el río Elba, LA TOMA DE BERLIN por las tropas soviéticas y la capitulación de la Alemania nazi.

El Día de la Victoria es una fiesta con lágrimas en los ojos, en la que a todos los ciudadanos de Rusia nos hace recordar que hemos perdido muchos familiares en aquella guerra y ahora vivimos en tiempos de paz. Habiendo ofrendado tantas víctimas en el altar de la victoria de la Segunda Guerra Mundial, en Rusia saben que éste es el valor supremo por el que vale la pena luchar sin escatimar fuerzas.

Nuestro país entregó a más de 27 millones de sus hijos e hijas en aras de la paz y la prosperidad en todo el mundo.

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